Fin de semana familiar a tope. El viernes y el sábado, con la familia de mi chico. El domingo con mi familia... Para celebrar que madre no hay más que una y a ti te encontré en la calle. Aprovecho desde aquí para felicitar a las mamis, y a la mía más por ser la mejor madre.

A veces me pregunto cómo he llegado hasta aquí. Quiero decir, cómo me he convertido, de repente y sin darme cuenta, en una verdadera "señora", con compromisos familiares variados, una hipoteca sobre mis hombros, y con un trabajo en un sector en el que no me pensaba mover...

Supongo que el momento exacto en que cambió mi vida debió de ser un 13 de enero de 2002,la noche enque conocí a Javi. De pronto, los astros se alinearon de manera insospechada para unir a dos personas que nada tenían que ver. Yo tenía mis planes, y él los trastocó. No sé qué hubiese sido de mi vida si esa noche no hubiese quedado con mis amigas de mi juventud (gracias Rosa, gracias Raquel), si hubiese hecho lo de siempre o lo que pensaba hacer.

Supongo que sería una solterona con gatos.O estaría en casa de mamá, y tendría menos obligaciones, y seguiría saliendo los fines de semana como una adolescente tardía y desbocada... y sería más infeliz.

Y es que, aunque para muchos la vida es imprevisible, yo mantengo la romántica teoría de que el destino esta escrito. Hay una persona para cada otra, hay medias naranjas (y medios limones). A veces conocemos a esa persona, pero le dejamos pasar por circunstancias de la vida... porque la vida nos lía, nos embrolla y nos confunde. Pero sabemos que esa persona ERA la persona para nosotros, y ese sentimiento nos persigue toda la vida si dejamos escapar a esa persona.

Yo aproveché ese momento que me brindó el destino. Y cinco años después sigo agradeciendo a los astros que esa noche mis planes se truncaran.