La verdad es que nunca en mi vida pensé que terminaría frente a frente con un PC, luchando cuerpo a cuerpo por ver quién de los dos es más fuerte… pero aquí estoy, delante de mi hoja en blanco con el síndrome de “las musas se han ido de vacaciones” y, lo peor, con el miedo escénico ante la primera actuación en mi blog.


Ante las expectativas que he ido generando entre mi familia, amigos y mi chico creo que no voy a estar a la altura de las circunstancias (éste es otro de los síndromes que me ha acompañado y supongo que me acompañará toda mi vida violeta).


Sólo quería agradeceros el apoyo (Gracias a Simplifica y Caleidoscopia), y espero que esta vida violeta mía (no lila, no morada, no malva… ya explicaré las diferencias en otro post) os pueda llegar a interesar.