Publicidad:
La Coctelera

VIDAS VIOLETAS

Porque la vida no siempre es de color de rosa...

Categoría: Sobre my family

12 Julio 2009

Pequeña Vida Violeta

Este fin de semana, entre reparto y reparto de invitaciones (ya sólo quedan 18... uff), mi Santo y yo hemos estado actualizando nuestra página web.

Además de incluir un apartado de protocolo (no os asustéis que no hace falta que vengáis de pingüinos y princesas, este site simplemente describe cuándo, dónde y lo que vais a vivir y comer el día de nuestra boda), hemos subido nuevas fotos a la Galería de Imágenes.

Son sobre todo imágenes de nuestra infancia, la de mi Santo y la mía, y he de reconocer que, viendo los albumes que me ha prestado mi madre, he sentido momentos de nostalgia incomparables: he sonreído viendo imágenes de mis veranos en el Perelló o en el Tiemblo, se me ha escapado algún suspiro cuando he visto algunas fotos de las multitudinarias fiestas en casa de mi abuela, y, más que nada, he disfrutado recordando mi vida violeta infantil, en compañía de mis 4 hermanos (lo siento, hermanísimos pero no he podido evitar colgar alguna que otra instantánea con vosotros, espero que no os moleste), de mami, de mis tíos, primos, de mi Lela... en fin, que no sería la que soy si no fuera por quienes me han acompañado a lo largo de estos 34 añazos que tengo.

Y en definitiva, que aunque el 22 de agosto no estaremos todos los que fuimos, espero al menos que todos los que estemos lo disfrutemos tanto como aquellas fiestas de antaño.

Va por vosotros.

servido por vidasvioletas 4 comentarios compártelo

15 Junio 2007

I wanna be a Singstar

Pero ¡qué bien me lo pasé ayer en el MTV Day! Y qué mal me encuentro hoy… No llega a la categoría de los Grandes Resacones de la Historia, pero malestar general, haberlo haylo, y ganas de pillar cama pues también.

Pero mereció la pena, no tanto por los grupos, que la verdad es que los directos fueron increíbles (a destacar el Sueño de Morfeo y La Quinta Estación), sino por la compañía… Porque a un concierto de este tipo, y más si tienes acceso a la zona VIP Premium (gracias Rosa, que si no lo digo lo mismo me desheredas de entradas el año que viene), hay que ir con glamour, pero con un glamour gamberro, y mi compañía era lo más gamberra que te puedas echar a la cara.

Gracias chicos por los grandes momentazos (de boda, de boda) y por acompañarme en esta obsesión mía en no escuchar canciones, sino verlas… Porque, aunque no se lo crea nadie, yo VEO las canciones como en una pantalla con tonos que suben y bajan, y si te sales no puntúas, y eres un “sin oído”, y te hundes en la miseria más absoluta (éstate la canto yo… mal de Cojones!)… Yo no escucho canciones, yo juego al Singtar y me alegra que a algunos les haya aquejado el mismo mal, porque mal de muchos consuelo de…ejem… de mi misma en mi misma mismidad.

Bueno, lo dicho: que estoy deseando que se repita, y suelte mi pelo, y pinte mi cara, me pierda en la noche y me queme en la playa… ¡Qué grande eres Rebeca!

Esas fotos, que rulen… que he tenido que poner a los tíos estos raros en vez de la del gran conjunto pop delante del photocall, que hubiese sido lo suyo.

pie de foto

servido por vidasvioletas 2 comentarios compártelo

19 Abril 2007

La Primavera Chiclanera

Hoy he estado hablando con mis compañeras de trabajo de viajes soñados, y han salido a relucir los nombres de aquellos paraisos terrenales que siempre tenemos en mente: Bora Bora, Cancún, República Dominicana, Tailandia...

Para mí el paraiso tiene nombre propio, y está más cerca que cualquiera de estos lugares: Mi paraiso se llama Cádiz. Y éste es un homenaje a mi abuela, que tuvo la gran suerte y el honor de nacer allí. Por supuesto, ese honor es mutuo, porque creo que Cádiz debe estar orgullosa de tener entre sus nativos a alguien con tanto salero como mi abuela.

Las veces que, siendo ya adulta, he pisado suelo gaditano he sentido una paz indescriptible. Casi como un "volver a casa" después de un largo viaje (nunca mejor dicho, porque la última vez tardamos más de 8 horas en llegar). Adoro desde Chiclana (pueblo natal de la homenajeada) a San Fernando. Zahara de los Atunes es única, puedes hasta encontrarte que Los Delinquentes están tocando en la playa, Caños de Meca es peculiar, y no hablemos de la belleza de Sancti Petri, o de la Playa de La Barrosa... En definitiva, Cádiz es única. Como mi abuela.

Mi abuela hace años que no va, pero no ha perdido ese acento tan característico. Dice "tarjeta Ibisa" por "Visa", le llama "guisopo" a la fregona, te dice que "no te arreguindes", una expresión sin traducción en lengua purista castellana, pero que significa algo así como que "No te asomes demasiado a los balcones", expresiones como "No pelearse", "Ir a El Campo (Alcampo)" o "Madrí está ahí (cuando no podíamos sintonizar Telemadrid)"... y tantas otras frases que nos han hechomás divertida la vida a todos. Mi abuela es única, como Cádiz.

Hoy he soñado con ella, no recuerdo bien qué, pero me he levantado con ganas de verla, besarla y achucharla. A veces la vida de todos se complica, y no podemos cumplir los deseos más inmediatos. He tenido que ir a trabajar y ese deseo ha tenido que ser relegado. Pero no lo he olvidado, y la he vuelto a recordar cuando he pensado en Cádiz. Mi abuela es Cádiz, y Cádiz es mi abuela.

Y no lo digo por decir: Una de las veces que fui a Chiclana, mi abuela me dio recado de encontrar la calle y la casa donde nació (La calle de la Cruz). Fui a buscar esa calle, y nadie sabía dónde podía estar, pero todo el pueblo de Chiclana se volcó conmigo y digo poco si digo que me querían acompañar a buscar dicha calle unas diez personas. Poco a poco creamos un grupo pintoresco en el que todos debatían dónde podría estar. Ya no existe esa calle, pero todos recordaban que "había una calle con una cruz" y me acompañaron hasta el posible enclave. Por eso digo que Cádiz es mi abuela, porque es acogedora, amable y siempre dispuesta a ayudar.

En Cádiz puedes tardar más de tres horas en comer, porque todo es muuuuuuuy pausado. Una hora para que te tomen nota, otra para comer (muy bien, por cierto) y la otra para que te cobren. Y ése esuno de susmayores encantos: No hay estrés. Mi abuela también hace las cosas con esa parsimonia graciosa, desde hacer ganchillo hasta leer el "Hola!" (y a veces, por el camino se queda dormida). Lo dicho, mi abuela es Cádiz.

Gracias Lela, y Gracias Cádiz... por existir.

servido por vidasvioletas 2 comentarios compártelo


Sobre mí

Con 34 años, mi vida ha empezado a encauzarse (más vale tarde que nunca). Tengo un trabajo que me gusta en el mundo de la publicidad, aunque mi vocación es la comunicación. De hecho, he abierto este blog para quitarme el mono de escribir... Algunos frustrados van a terapia, y yo escribo... es más barato y sinceramente creo que funciona mejor.

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera