Hoy he tenido un rato para leer la prensa diaria (ediciones on-line), y no doy crédito a lo que leo. A veces, de verdad, parece que vivo en un continuo 28 de diciembre.
Empiezo por El País. Titular: "Una fetua dictada en Egipto prohibe que un hombre y una mujer trabajen a solas si ella no lo ha amamantado", y no sé por qué, pero la imagen que me viene a la cabeza es a mí misma amamantando a un jefe/compañero de trabajo para poder ejecutar nuestra labor en el mismo despacho. Y me entran escalofríos... Y, según la fetua, nada más y nada menos que le tengo que dar de mamar cinco veces!!!! Como dirían Las Niñas, "Ojú"...
Y sigo por El Mundo. Titular: "Zara se disculpa ante los judíos ortodoxos por mezclar lino y algodón en una prenda". Y esta vez lo que aparece en mi mente es mi armario ropero, petado de ropa, en la que el lino, el algodón, el punto y la lycra (sobre todo la lycra) campan a sus anchas en íntima (y obligada) unión. Y pienso por qué no nos gustará nada mezclar telas, gentes, opiniones... con lo saludable para la mente que es esto. Y a la cabeza me viene la canción mítica de Ana Belén, "Contáminame, mezclate conmigo..."
Y para colmo, en todos viene una supernoticia de alcance mundial: "Aida Nizar tiene que indemnizar a Vicky Martín Berrocal". Nada más y nada menos que con 120.000 euritos, por llamarle "Mujerzuela" en el Tomate. Esto sí que es fuerte para mis sentidos. Me parece poco, no por el insulto, que sinceramente me parece de lo más anticuado y cutre, sino porque yo a la Nizar la prohibía no sólo salir en la TV, sino existir como ser humano (¿?) y/o personaje televisivo. Una mujer que habla con Dios, pega etiquetas de Chanel a sus trajes de Zara (espero que no sean de mezcla lino y algodón, que ya sería el acabose), y roba muestras de colonia en el dutifree de los aeropuertos, como diría Civera,"debería estar prohibida".
Qué daño me ha hecho el Singstar... Ya sólo pienso en canciones.
Bueno, esto por hoy "se acabó" (ésta es de María Jiménez, muy buena, por cierto).
