Con 34 años, mi vida ha empezado a encauzarse (más vale tarde que nunca). Tengo un trabajo que me gusta en el mundo de la publicidad, aunque mi vocación es la comunicación. De hecho, he abierto este blog para quitarme el mono de escribir... Algunos frustrados van a terapia, y yo escribo... es más barato y sinceramente creo que funciona mejor.